Dante
E. Zegarra López
Terremotos
factor de renovación
En
tu furor mis casas
castillos de arena son
y de sus ruinas
¡volveré a nacer!
|
L |
os terremotos
que cada siglo destrozaron la ciudad, obligaron a la renovación
del casco urbano de Arequipa, razón por la cual, pocos son los
vestigios que han quedado de las viviendas
del siglo XVI.
De las obras maestras de famosos alarifes como Gaspar Báez, sólo quedan los recuerdos en los
documentos o en restos varias veces reconstruidos, como es el caso específico
del Puente Bolognesi.. Los terremotos
del 22 de enero de 1582, del 19 de febrero de 1600 y del 24 de
noviembre de 1604, se encargaron de dejar muy escasos vestigios de la ciudad
fundada en 1540. La Arequipa
construida en los primeros años posteriores a su fundación,
quedó destruida por los sismos originados por la erupción del Huaynaputina, que con sus cenizas quemó los
techos de paja existentes.[1]
A consecuencia de esos desastres, terremotos
y
erupciones
volcánicas, la mayor parte de los monumentos religiosos sólo
conservan elementos, en sus fechados muros, que fueron trabajadas en el siglo
XVII.
En cuanto a la arquitectura civil se puede afirmar que la mayor parte de
las viviendas
de
la Arequipa
colonial que han llegado hasta nuestros días, corresponden al
siglo XVIII, cuando no del siglo XIX.
Los terremotos
del 8 de enero de 1725, del 13 de mayo de 1784 y del 13 de
agosto de 1868, obligaron a la reconstrucción de la ciudad. Así lo señalan
documentos de la época.
Gregorio de Benavente, Corregidor
y
Justicia Mayor
de
Arequipa después de haber hecho evaluar los daños originados por el
terremoto
del 8 de enero de 1725 dijo que
“toda la mayor parte de las
casas de los vecinos aunque están en pie han quedado en la mayor parte
inhabitables y muchas arruinadas desde sus cimientos y sus dueños favoreciéndose
en los patios, donde habrán de pasar las
noches y el día según se ha reconocido”[2].
El Cabildo
tras el terremoto
de
1784, en una carta al Rey de España
señala “que en solo el limitado tiempo de cuatro minutos
fueron arruinados todos sus edificios, compuestos los más de calicanto y
bóvedas y los otros de piedra y barro y
también de adobes”[3]
Agrega: “Pues se destrozaron en tal manera que unos se desbarataron en el
todo, y otros que aún quedaron en pie se hallan tan demolidos que demandan el
ser derribados para su nueva construcción, y sólo quedaron sin lesión alguna
muy pocos que han sido la excepción de la fatalidad común”.
El cura Juan Domingo Zamácola
y
Jáuregui puntualiza “sólo se cuentan como a ocho o diez casas paradas sin
mayor riesgo, todas las demás unas por los suelos y otras amenazando inminente
peligro por el destrozo, que más quisieran los dueños estuvieran en tierra y
algunas para componerse”.[4]
Explica que el sismo
causó
“mayor estrago en donde halló más resistencia, de
tal manera que hablando de casas de calicanto, solo se encuentran dos o tres
servibles, las demás como digo, unas por los suelos, otras para botar y otras
para su prolija compostura”.
Según los once alcaldes de barrio, a consecuencia del
terremoto de
1784, se produjo 28 muertos y 460 heridos; y sobre un total de 3032 casas, 1633
quedaron asoladas, 799 demolidas, 324 reparables y 276 maltratadas.
En la época republicana, el 18 agosto de 1868, cinco días después del
terremoto
de
ese año, el Prefecto
Francisco Chocano informa al Ministro de Gobierno sobre los estragos del terremoto. Afirma: “todos los
edificios han venido por tierra y las pocas paredes que aún existen, se hace
necesario derribarlas”.[5]
Y en este siglo, los terremotos
del
15 de enero de 1958 y del 13 de enero de 1960, causaron severos daños,
especialmente en las casonas construidas sobre la base de sillar
y
calicanto.
[1] Folletín de
“EL DEBER
”.
Historia de la Compañía de Jesús
de
Arequipa
y
Relación de la Reventazón del volcán de Omate
,
ocurrida en 1600. Arequipa,
1923.
[2]
ARCHIVO MUNICIPAL DE AREQUIPA
(A.M.A).
LCED 07.- Libro 6º de Reales Cédulas,
Provisiones Reales y Decretos del Gobierno
desde
el año 1724 y siguientes”.
Fcha. 8 de enero de 1725. Fs.
24
[3]
A.M.A.
LCA.01.-
Libro de Cartas en borradores desde el
año de 1784. Fcha. 31 e3 mayo de 1784. Fs. 222 vta.
[4]
Fr. VICTOR M. BARRIGA
.-
Los Terremotos de
Arequipa. La
Colmena
S.A.
Arequipa, 1951; Relación del terremoto
del
13 de Mayo de 1784
por el Bachiller Juan Domingo Zamácola
y
Jáuregui.