Dante E. Zegarra López  



         El orden de los temblores

Bóvedas de clave segura,
enhiestas columnas
que claman al cielo:
¡Misericordia Señor!
Arcos del diario llantar
y que esconden
refugios para orar
.

E

ntre la colonia y la república numerosos viajeros llegaron al Perú dejando por escrito sus observaciones sobre nuestro pueblo y ciudades, entre ellos un francés apellidado Sartiges.

Éste, en su descripción de Arequipa (1834), aludiendo a su arquitectura, tuvo una aguda pero valedera observación. Señaló  que el orden arquitectónico al que pertenecían los Frontis de la Catedral después del terremoto de 1868 edificios arequipeños “Se le podría llamar el orden de los temblores”, aludiendo, obviamente, al hecho que todo el proceso constructivo y su expresión externa estaba vinculado y dirigido a resistir los sismos.

Por otro lado, Eugenio de Sartiges, en el primer tercio del siglo XIX afirmaba que las casas arequipeñas “están todas construidas según el mismo modelo”. [1]

Según él, este modelo consistía en “un gran pórtico  que da a la calle; un patio pequeño pavimentado con guijarros de diferentes colores, rodeado en sus cuatro lados por una maciza construcción; en el fondo del patio, frente al pórtico la sala de recibo y detrás, un pequeño jardín sembrado de flores por las que los arequipeños sienten una verdadera pasión”.

En todo caso, después del terremoto del 13 de agosto de 1868, en el proceso de reciclaje de las viviendas se notó la elevación de las paredes y un acentuado uso de líneas neoclásicas en las fachadas ornamentadas con cornisas, pilastras y frisos. Ingreso a Segundo y Tercer Patio

La organización urbana de Arequipa empezó por agrupar las manzanas en cuatro cuarteles, para en 1824 considerar las 74 manzanas agrupadas en quince cuarteles además de la población de la pampa de Miraflores.[2]

En esa época, la actual casona de Arequipa al día estaba ubicada en la Manzana 6 del denominado Cuartel Nº 13, siendo propiedad de don Bernardo de Gamio, cuyo hijo Luis de Gamio y Aranibar, el “Capitán de la Concordia”, era el Alcalde de la ciudad. Él tenía su vivienda en la Manzana 5 del Cuartel Nº 8, en las inmediaciones del Monasterio de Santa Catalina .

A partir de 1840, todas las calles adquirieron nombres, algunos de ellos pintorescos, pero que en todo caso posibilitan una adecuada identificación de la ubicación de cada vivienda, reemplazando, de esta forma, la posición de las viviendas por los apellidos de algunos prominentes vecinos. Así la primera cuadra de la actual calle Santa Marta, donde se ubica la Casona de Arequipa al día, recibió el nombre de la Calle del Pensamiento.[3]

De otro lado, al comenzar el presente siglo, la renovación urbana de la ciudad dispuso algunas normas que uniformizaron la presencia de las ventanas  ubicadas sobre las calles. De acuerdo a estas normas, las rejas  de las ventanas no debían sobresalir más allá de los 14 centímetros, como tampoco las cornisas  debían superar los 30 centímetros de la cubierta. La Municipalidad dispuso, también, el reemplazo de las gárgolas o simples chorreras que evacuaban las agua s de las lluvias desde los techos hacia la calle, por canaletas metálicas que discretamente debían hacer discurrir tales aguas al ras del suelo.

El sistema de alumbrado  de las cal les pasó por el empleo de 642 candiles cebados con aceite al uso, en 1876,  de 700 faroles  pendidos de elegantes braquetes metálicos y que funcionaban en base gas de carbón de piedra y de kerosén en 1880, antes que se comenzara a iluminar la ciudad con energía eléctrica. Este último hecho se produjo el 27 de julio de 1898, es decir quince años después que don Víctor Felipe Lira iluminara su casa hacienda de Pampa Blanca, empleando un generador.[4]

El servicio de agua  potable que durante dos siglos llegó a través de las acequias dispuestas en media calle, se vio modernizado en 1714, cuando el obispo  Juan Cavero hizo construir una tubería de barro desde la acequia de Miraflores  hasta la Plaza Mayor. Las tuberías metálicas comenzaron a ser empleadas en 1851.[5]



[1] Dos viajeros franceses en el Perú republicano  De Sartiges y Botmiliau. Editorial Cultura Antártica. Lima, 1947. / ESTUARDO NUÑEZ, recopilador.- El Perú visto por viajeros. Tomo I. Biblioteca Peruana Nº 29. Ediciones Peisa. Lima, 1973.

[2] RAMÓN GUTIÉRREZ.- Evolución histórica urbana de Arequipa  (1540 - 1990) Epígrafe S.A. Lima , 1992.

[3] MUSEO HISTÓRICO MUNICIPAL  Arequipa. - Maqueta realizada por Mariano Vargas  (1840)

[4] DANTE E. ZEGARRA LÓPEZ. - Historia de la Luz Eléctrica de Arequipa. Publicam  SRL. Arequipa, 1979.

[5] DANTE E. ZEGARRA LÓPEZ. - Visita guiada al Monasterio de Santa Catalina. Universidad  Nacional de San Agustín. Arequipa , 1991.

Dante E. Zegarra López
Copyright © 1998, Arequipa al día
Revisado: Miércoles, 07 Agosto 2002.