¿Por qué el Perú

   es independiente?

  por Saúl Gadea Aburto

 

En el Perú se firmó más de una declaración de la independencia, y no sólo en julio de 1821, sino también en fechas sucesivas entre los años 1820 y 1824, año en que por fin la batalla de Ayacucho en las pampas de Junín selló nuestra libertad definitiva del dominio español.

Más aun, la independencia de nuestra patria no vino de afuera sino que, fundamentalmente surgió de nuestras propias raíces; se fue gestando durante 40 años, desde Túpac Amaru hasta la llegada de San Martín, es decir desde 1780 hasta 1820 y las muestras visibles fueron las sucesivas rebeliones de los próceres que dieron su vida por la patria que nos cobija.

Simón Bolívar y José de San Martín fueron decisivos en esta conquista militar de la libertad, pero ésta no habría sido posible si la mayoría de peruanos no hubiera estado convencida de que era tiempo de alcanzarla. Ciertamente había quienes querían permanecer bajo el reino español, y por ello se produjeron guerras civiles, pero prevaleció el deseo de la mayoría.

Estos y otros aspectos poco difundidos de nuestra independencia, las precisó a Arequipa al Día el eminente historiador y profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú, doctor José Agustín de la Puente.

En un lenguaje sencillo, un tono cálido, de modo didáctico y paciente, rasgos que distinguen a quienes tienen pasión por la enseñanza, el doctor de la Puente contó que, en orden jurídico, la independencia se formalizó el 15 de julio de 1821 y se proclamó al mundo el 28 de ese mes, en acto público solemne que se convirtió en tradición.

El Cabildo de Lima, que equivalía a la municipalidad, declaró la independencia en nombre del país, por ser Lima la "cabeza de los reinos" como se decía en ese tiempo. A partir del 29 de julio, se realizaron una serie de actos de juramento durante buen tiempo después. Lo hacía cada institución, cada persona.

¿Qué se declaró en el acta el 15? La voluntad de los peruanos por la independencia de España y de cualquier otra dominación extranjera. Era el resultado de la voluntad de los que nacieron en esta tierra y también de sus hijos adoptivos. Entre las actas de independencia de los países hispanoamericanos hay muchas breves como la nuestra, y otras más desarrolladas. Pero la peruana tiene la virtud de ser muy concreta y explica la razón profunda de la independencia.

Si hay un personaje de la independencia, ese personaje es el Perú mismo, la sociedad peruana que se hizo a través de la historia. El doctor de la Puente pone como ejemplo que, en el siglo XVI cuando llegó Pizarro al Perú o en el siglo XVII en pleno virreinato, no se planteaba el tema de la independencia porque quien se separa de España no es el imperio incaico sino el Perú, del cual el imperio incaico en el mundo andino formaba parte.

Nos separamos de España porque ya nuestro país tenía un cuerpo, una vivencia cierta. El doctor de la Puente señala que el Perú sin el mundo andino, sin los incas y los preincas no existe, pero únicamente como el mundo andino tampoco. Es como decir que sin España el Perú no existe, pero no somos españoles, el Perú no es España.

"El Perú fue fruto de lo andino y de lo español, del mestizaje en la sangre y también del ambiente, desde la comida, el lenguaje, el paisaje. Ese es el secreto del origen del Perú, nació un mundo nuevo, se creó un mundo nuevo", afirma el ilustre historiador.

Esto es lo más valioso del acto de independencia, y el acta de la independencia se convierte en un testimonio del Perú, en un documento que certifica lo que es el Perú. ¿Y el Perú qué es? Una sociedad que se ha creado en la historia, en la convivencia entre el hombre andino, el español y el negro en menor proporción, creando el mundo mestizo que es el nuestro.

Algunos dicen que la población peruana no quería la independencia, que la independencia se nos concedió desde fuera. Pero el historiador de la Puente afirma que eso no es verdad. "Lo que pasa es que nuestros precursores -Túpac Amaru, Vizcardo, Unanue, Baquíjano, Riva Agüero, etc.-, carecían de los medios suficientes para ganar la guerra, y por eso es muy importante el aporte militar de Bolívar y San Martín.

Un ejemplo es que San Martín vino al Perú con un ejército de poco más de 4,000 hombres, y en una proclama dijo "yo no llego a un país enemigo", porque sabía que iba a contar con el apoyo de la mayoría de la población para triunfar. Si el ambiente hubiera sido contrario no ganábamos la guerra, o el triunfo habría sido efímero. No toda la población estaba con la independencia, tampoco estaba con  el rey; estaba dividida como en toda guerra civil.

El proceso que dura 40 años y culmina con la independencia del Perú tiene su origen en toda la historia del virreinato, en la vida común del hombre andino y el español. El lenguaje se enriquece con peruanismos, el paisaje cambia; se enriquece también con el arte.

Pero la idea de la independencia nace dentro de nosotros, del cariño a las costumbres, a las tradiciones, a la memoria nuestra, al hombre peruano, al territorio peruano. Nace cuando el habitante descubre que antes que español es peruano, que primero es lo suyo, la tierra donde ha nacido; cuando el hombre andino, por el mestizaje en la sangre o en el ambiente, siente que está en un mundo distinto; y que este Perú no es de los incas ni de los españoles, sino obra conjunta de ambos, siendo distintos a España.

Según de la Puente, Arequipa es testimonio de ese mundo mestizo, porque es una de las ciudades más expresivas del mestizaje en el Perú. La arquitectura arequipeña, y el ambiente de Arequipa representan la ciudad típica de esa síntesis de lo andino y lo español. Es una de las ciudades más representativas de ese mestizaje.

La independencia no fue una guerra internacional entre el estado español y el estado peruano, porque el estado peruano no existía, era un estado naciente. Fue una guerra civil. Hubo un desgarramiento de las familias, de la sociedad peruana. Unos estaban con la patria, otros estaban en duda, otros estaban con el rey. Eso explica que hubiera españoles que juraron la independencia, porque ya estaban incorporados al ambiente peruano.

El Virrey La Serna se fue de Lima en la primera quincena de julio, porque la ciudad estaba bloqueada y había dificultades en el puerto del Callao para la provisión de alimentos. Cuando San Martín entró a Lima invitado por el Cabildo y proclamó la independencia, muchos pensaron que la guerra iba a terminar muy pronto, porque se había tomado Lima. Pero el Virrey conocía muy bien el territorio del Perú, y se fue al Cusco, donde se quedó firme hasta diciembre del 24, año que se libra la batalla de Ayacucho.

Es decir, según el doctor de la Puente, entre julio del 21 y diciembre del 24, había en el Perú una suerte de dos estados: el estado independiente en Lima, con San Martín primero y con Bolívar después, y el estado virreinal en el Cusco, con La Serna.

El acta de la independencia se "perfeccionó" con la batalla de Ayacucho en 1824, y luego en 1826 con la capitulación de los castillos del Callao, donde se quedó Rodil porque no aceptaba la capitulación; ese año se confirmó materialmente lo que se declaró en 1821.

¿Por qué se independizó el Perú? El Perú se separó de España porque existía como país. Es como la emancipación de un hijo, que llega a los 18 años y mantiene el cariño a la familia, pero quiere hacer su propia vida. "El origen de la independencia es ése. Nuestros abuelos remotos de esos años pensaron que el gobierno de lo nuestro debía estar en manos de los nacidos aquí, no en manos de los que no había nacido aquí; eso en términos simples", expresa el doctor de la Puente.

 

Primero se independizó el norte

El Acta de la Independencia firmada el 15 de julio de 1821 y proclamada el 28 del mismo mes y año, no fue la única que se suscribió en el Perú ni antes ni después de la proclamación de nuestra independencia nacional.

Se recuerda y celebra el acta firmada en Lima, porque lo hizo el Cabildo de Lima, la ciudad capital. El historiador José Agustín de la Puente afirma que existe duda en cuanto a que si se firmó primero en Supe o en Ica.

Pero todo el norte del Perú también se independizó antes del 28 de julio. Por ejemplo, para el 4 de julio de1821, mucho antes de la proclamación de la independencia en Lima, ya eran independientes Piura, Lambayeque, Trujillo, Cajamarca, todo el norte, con actas similares. Lamentablemente muchos libros de cabildos que registran esas actas se han perdido.

Pero además, no todas esas actas se firmaron el mismo año. Algunas fueron suscritas en 1820. Las de Lambayeque y Trujillo, son de 1820.

El historiador de la Puente destaca que todo el norte del Perú, de Trujillo hasta Tumbes, inclusive la sierra, declaró la independencia sin una batalla, porque la voluntad de la gente se manifestó por la libertad de los pueblos.

Cuando se enteraron que el ejército de San Martín había llegado, se sintieron estimulados y respaldados para proclamar su independencia.

Un hecho contradictorio que relata el historiador de la Puente es que cuando ocurre la batalla de Ayacucho, Arequipa todavía estaba ocupada por los realistas, como todo el sur. "Ese es un fenómeno curioso, en el sur comenzaron las revoluciones precursoras con Túpac Amaru, pero el sur quedó en poder del rey hasta más tarde. En cambio el norte, donde hubo menos movimientos revolucionarios previos, se independizó antes; un fenómeno histórico", afirma el doctor de la Puente.

Eso todo caso, la independencia de Lima fue la culminación de un proceso iniciado en distintos lugares el interior del país. Se inició en el tiempo llamado de los precursores, a fines del siglo XVIII y en el XIX. "Es un proceso de largo tiempo, como la madurez de un fruto en el árbol; el tema de la independencia fue madurando en la gente", afirma el distinguido historiador.

 

Arequipa en la independencia

Arequipa vivió la independencia igual que todas las provincias del Perú, en guerra civil. Por su geografía y ubicación, tuvo circunstancias especiales; una es cuando la revolución de Pumacahua, por ejemplo, las tropas rebeldes entraron a Arequipa poco tiempo.

Hubo un momento de euforia pero luego salieron, y se mantuvo el poder virreinal en Arequipa hasta la batalla de Ayacucho; y no es que Arequipa estuviera en contra de la independencia, sino que libraba una guerra civil.

Un hecho interesante es que el obispo de Arequipa José Sebastián de Goyeneche, fue obispo de Arequipa en el virreinato, durante la independencia y entrada la república, y murió en los años 60 del siglo XIX, como arzobispo de Lima.

Goyeneche era obispo de Arequipa en el tiempo del virrey Pezuela, siguió como obispo en el tiempo de San Martín y de Bolívar, lo que prueba que el Perú era el que se independizaba y que había una continuidad en el cambio. Continuaron las mismas personas, las mismas costumbres, el cambio fue progresivo, lento.

 

 El ilustre historiador José Agustín de la Puente

Nació en Lima, en el distrito de Magdalena Vieja, hoy llamado Pueblo Libre. Es profesor de historia de la independencia del Perú en la Pontificia Universidad Católica, presidente de la Academia Nacional de Historia de la Independencia, y se dedica especialmente al tema de la independencia y de la formación histórica del Perú. Dentro de ese mismo espíritu, ha publicado una biografía del Almirante Miguel Grau, entre otros libros.

El ilustre historiador relata que su experiencia como maestro universitario es muy enriquecedora. Aprende mucho con las preguntas de los alumnos. Dice que unas veces descubre aspectos en los que no había pensado, por la pregunta de una chica o de un muchacho; otras veces descubre que un determinado tema lo ha explicado de modo imperfecto, o lo ha explicado mal.

Sostiene que la participación activa del alumno en clase es un factor muy importante, porque el profesor se enriquece y no sólo aprende cosas nuevas sino también matices, interpretaciones, actitudes. Hay una retroalimentación constante.

La Pontificia Universidad Católica del Perú se fundó y comenzó sus actividades en 1917. El doctor de la Puente estudió allí desde 1939 hasta 1945, se recibió de doctor en historia en 1947 y ese mismo año comenzó a enseñar en la misma universidad. Es el profesor más antiguo en la universidad. El maestro universitario Luis Jaime Cisneros, distinguido lingüista y periodista es el segundo en antigüedad, por un año.

(Foto Rafael Morán La Rosa)

 

Dante E. Zegarra López - Copyright © 1998, Arequipa al día - Revisado: Miércoles, 23 Agosto 2006 .