Mario P. Cornejo Giraldo
Enfermedades Infecciosas
Hospital Nacional del Sur de Arequipa (HNSA) - IPSS
Universidad Católica de Santa María
Mayo, 1995
En 1833 Ballingall, escribía refiriéndose a los pacientes con quemaduras extensas, que la muerte ocurría entre las 3 y 6 semanas de la quemadura con el individuo "... hundiéndose en un estado turbulento, agotado por el profuso exudado del material de una extensa superfície supurada".
Desde entonces. el manejo de los pacientes con quemaduras ha
evolucionado de tal manera que (Cuadro No. 1) niños y adultos
jóvenes pueden tener una sobrevida superior al 80 % en
quemaduras superiores ó iguales al 70 % de la superfície
corporal. A partir del desarrollo del soporte hemodinámico
inicial efectivo, la infección continúa siendo la responsable
del mayor número de muertes en pacientes con quemaduras
extensas, ocasionando el 60 - 80 % de las mismas.
Cuadro No. 1. Mortalidad vs. Tiempo por la Extensión de la Quemadura.
(Tompkins RG y cols., 1988).
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Esta revisión se centrará en los conceptos fundamentales
respecto a la etiología, patogenia, diagnóstico y tratamiento
de la infección de la quemadura, otras infecciones asociadas a
este tipo de pacientes se revisarán brevemente.
La investigación sobre la infección del lugar de la
quemadura ha demostrado que aún contando con los mejores
recursos disponibles, la colonización de la misma ocurre siempre
entre el 7 y el 10 día del evento. La flora del lugar de la
quemadura puede cambiar, pero no eliminarse. Los agentes
colonizantes particulares varían, de acuerdo al medio particular
donde se maneja la quemadura, pero es imposible esterilizarla
completamente. En cualquier caso, se ha demostrado que en la
producción de infección, es más importante la disminución de
la resistencia del huésped que la virulencia del agente
involucrado. Prácticamente todos los mecanismos inmunológicos
han demostrado estar alterados en los pacientes con quemaduras
severas (Cuadro No. 2). Sin embargo, de todos ellos, el deterioro
en la migración, quimiotáxis y fagocitosis de los
polimorfonucleares neutrófilos parece ser el mecanismo
más importante. Usualmente, con manejo adecuado (véase más
adelante), la mayoría de estas alteraciones son de corta
duración, pero a veces, pueden persistir por más tiempo. La
inmunosupresión es de mayor magnitud en pacientes ancianos,
quemaduras extensas y cuando existe infección asociada.
Cuadro No. 2. Efectos Inmunes de las Quemaduras.
Deterioro Inmunológico del Huésped |
| Inmunoglobulinas |
| Células T ayudantes |
| Células T supresoras |
| Función de Macrófagos |
| Función de Neutrófilos |
| C3, C3b y Factor B |
El "paso de bacterias endógenas viables a partir del
tracto gastrointestinal, a través de la barrera mucosa, a los
ganglios linfáticos mesentéricos, sangre y otros órganos
extraintestinales" se conoce como translocación
bacteriana (Fry DE y col., 1980). Se ha demostrado que
este fenómeno ocurre en las quemaduras y que puede ser
responsable de sepsis persistente, disfunción orgánica
múltiple e infección de la quemadura. Esto se debe a que las
injuria térmica ocasiona también alteraciones del tracto
digestivo gastrointestinal (Cuadro No. 3). Por los tanto los tres
requisitos para que ocurra translocación bacteriana se
presentan en las quemaduras: alteración de la barrera mucosa
digestiva, deterioro de las defensas del huésped y
sobrepoblación bacteriana.
Cuadro No. 3. Efecto de la Quemadura sobre el TGI.
ALTERACIONES DEL TGI |
| Isquemia intestinal |
| Aumento de la permeabilidad mucosa |
| Disminución del peso del intestino |
| Disminución del tamaño de las vellosidades |
| Alteraciones estructurales de los enterocitos |
Todos estos factores se agravan cuando se asocian los
problemas metabólicos y nutricionales propios de la injuria
térmica. Además, éstos factores se encuentran en relación
directa con la edad y el porcentaje de superfície corporal
involucrada en la quemadura. La fuente principal de la infección
de la quemadura está constituida por el tejido necrótico y la
escara producidos en la misma, y los gérmenes invaden en
profundidad a la misma para producir infección clínica.
Los gérmenes involucrados, como ya se mencionó, varían de acuerdo al contexto investigado. Por ejemplo los gérmenes más comunes eran: en los 40's Streptococcus pyogenes, en los 50's Staphylococcus aureus resistente a penicilina, en los 60's Pseudomonas aeruginosa, en los 70's Klebsiella, Enterobacter, Serratia y Providencia, y en los 80´s Staphylococcus aureus resistentes a meticilina. En el Cuadro No. 4, se presenta la serie del National Nosocomial Infection Surveillance System (NNISS) entre los años 1980 a 1982. Como se aprecia, existe leve predominancia de los gérmenes gram negativos sobre los gram positivos, y la frecuencia de anaerobios es baja. En el mismo reporte, los agentes bacterianos más comunes incluyeron a staphylococcus aureus y a pseudomona aeruginosa (Cuadro No. 5).
Los hongos involucrados descritos como agentes causales de
este tipo de infecciones, en orden de frecuencia, incluyen: candida
albicans, aspergillus spp., mucor spp., rhizopus
spp. y otras candida spp. Infrecuentemente, agentes
virales pueden también causar infección, principalmente el
virus del herpes simple y citomegalovirus.
Cuadro No. 4. Grupos de Microorganismos envueltos en la Infección de Quemaduras.
(NNISS 1980 - 1982).
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Cuadro No. 5. Microorganismos más frecuentes en 648 Infecciones.
(NNISS 1980 - 1982).
MICROORGANISMO |
PORCENTAJE (%) |
| Staphylococcus aureus | 24 % |
| Pseudomona aeruginosa | 21 % |
| Enterococo | 12 % |
| Enterobacter spp. | 8 % |
| Escherichia coli | 8 % |
| Serratia marcescens | 6 % |
| Klebsiella spp. | 3 % |
| Staphylococcus epidermidis | 3 % |
| Otros | 15 % |
La manifestaciones clínicas de la infección de la quemadura pueden dividirse en sistémicas y locales. Dentro del cuadro sistémico deben alertar al clínico la fiebre ó hipotermia, la taquicardia no explicada, el aumento de la frecuencia respiratoria, el dolor tardío en la zona de la quemadura, el ileo, la desorientación, la oliguria y la leucocitosis ó leucopenia. Existen signos locales que indican infección: la profundización de la quemadura, cambios de color en la quemadura y piel adyacente, base "hemorrágica" de la quemadura, la degeneración del tejido de granulación y formación de una nueva escara, edema ó coloración violácea ó eritematosa en los márgenes de la quemadura, pigmentación verdosa en visible en la grasa subcutánea ó la presencia franca de ectima gangrenoso (pseudomonas) en piel sana, la rápida e inesperada separación de la escara, la rápida expansión centrífuga de una lesión isquémica necrótica rodeada de edema, las lesiones vesiculares en zonas curadas ó de espesor parcial en curación, y márgenes aserrados con secreción y costras meliséricas en quemaduras faciales de espesor parcial (herpes simple tipo I).
Aunque muchas veces indistinguibles, algunas veces existen datos que permiten diferenciar la infección de la zona de la quemadura dependiente de gérmenes gram positivos en contraparte con los gram negativos (principalmente pseudomona), éstos datos se presentan en el Cuadro No. 6.
Existen claros signos histológicos que indican
infección de la quemadura: la presencia de bacterias en tejido
viable ó densos acúmulos en la subescara ó rodeando folículos
pilosos y glándulas sudoríparas, una gran reacción
inflamatoria, el hallazgo de tejido hemorrágico cerca de zonas
viables, la trombosis isquémica de pequeños vasos y la necrosis
isquémica de tejido no injuriado. Además, las inclusiones
intracelulares deben alertar sobre la posible existencia de una
infección viral. Además, los hallazgos patológicos de biopsias
de quemaduras permiten clasificar el estadio infeccioso de la
misma (Cuadro No. 7) y ayudan en diagnóstico de infección
invasora.
Cuadro No. 6. Presentación de la Infección por Gram (+) vs. Gram (-).
CARACTERÍSTICA |
GRAM (+) |
GRAM (-) |
| Inicio | Gradual |
Insidioso |
| Temperatura | Fiebre |
Hipotermia |
| Aspecto de la herida | Macerada, celulitis |
Gangrena focal, necrosis satélite |
| Hemograma | Leucocitosis |
Leucopenia |
| Glucosa plasmática | > 130 mg% |
< 110 mg% |
Esta clasificación histológica es útil porque
patogénicamente, la mayor parte de infecciones de quemaduras se
deben a la invasión microbiana de fuera hacia adentro, es decir,
profundizándose en la zona de la quemadura. Además es útil en
el seguimiento y control del tratamiento instalado, la
persistente invasión anuncia fracaso del tratamiento y necesidad
de cambio del mismo.
Cuadro No. 7. Clasificación del Estadio Infeccioso en Quemaduras.
SIGNOS HISTOLÓGICOS DE INVASION MICROBIANA |
ESTADIO I: Colonización de Tejido no Viable.
|
ESTADIO II: Infección del Tejido Viable.
|
No existe un único método totalmente confiable por sí mismo en diagnosticar infección de la quemadura. Deben sumarse el cuadro clínico, los hemocultivos, el cultivo cuantificado de la biopsia de la quemadura y la histología particular. Como siempre en medicina, no existe sustituto alguno para el interés y diligencia del personal de salud comprometido en evaluar los sitios injuriados diaria y exhaustivamente.
Si bien es cierto que los cultivos superficiales de la zona de
la quemadura puedan dar un índice global de la prevalencia y de
los agentes bacterianos comunes en la Unidad de Quemaduras, no
predicen con certeza en qué caso se trata sólo de colonización
ó de infección microbiana invasiva. Pruitt & Foley
reportaron la utilidad de los cultivos bacterianos cuantificados
de biopsias de quemaduras en lograr esta diferenciación. Así,
un cultivo bacteriano < 105 por gramo de tejido
excluye la infección invasiva de la quemadura, y es consistente
principalmente con colonización de la misma. Cultivos 105
/ gm de tejido se asocian en 50 - 70 % de casos con verdadera
infección de la quemadura. Por lo tanto, más importante que un
sólo cultivo cuantificado aislado, lo es el seguimiento de los
mismo junto con el de los otros medios diagnósticos ya
presentados. Se recomienda, por tanto, que un seguimiento con de
este tipo se efectúe de manera interdiaria, sobre todo en
quemaduras severas. Además, procedimientos laboratoriales
rápidos pueden dar claves diagnósticas en menos de 24 horas,
con el consiguiente beneficio del tratamiento específico
oportuno.
En el Cuadro No. 8 se resumen los principios
fundamentales en el manejo de la infección de las quemaduras. Es
fundamental realizar las escisión quirúrgica de las
quemaduras severas y cubierta precoz tan pronto como sea
posible. Luego del período de estabilización inicial, éstos
procedimientos se llevan a cabo con seguridad durante la primera
semana del evento. Todas la quemaduras en las cuales se considere
que requerirán más de tres semanas para curar espontáneamente
se consideran elegibles. Se ha demostrado que mientras más
tempranamente se realice se tendrá más éxito en evitar la
colonización e infección por gérmenes multirresistentes
propios del ambiente hospitalario. Además, como la condición
general del paciente empeora en general con el tiempo, el actuar
tempranamente tiene más posibilidades de éxito. Otro beneficio
adicional consiste en que las zonas dadoras empleadas estarán
nuevamente listas en un par de semanas más.
Cuadro No. 8. Principios del Manejo de la Infección.
BASES DEL MANEJO |
| Escisión y cierre precoz de la quemadura |
| Ambiente controlado (UACB) |
| Antimicrobianos tópicos |
| Soporte nutricional precoz (> enteral) |
| Profiláxis antitetánica |
En general se considera que una Unidad de Atención con Control de Bacterias (UACB), permitirá disminuir la contaminación cruzada de microorganismos del personal de salud al paciente y de un paciente a otro. En vista de que, como se ha visto, el deterioro inmune del paciente con severa injuria térmica es un hecho prácticamente universal, éste propósito es fundamental. Sin embargo, el alto costo de tal acercamiento ha conducido al desarrollo de prácticas preventivas sencillas con resultados adecuados y a un costo muy reducido. El simple lavado de manos estricto es básico en este contexto. Para países en vías de desarrollo, es una alternativa simple, económica y efectiva. La UACB consiste en un ambiente protectivo separado en cubículos limitados por paredes de plástico transparentes y con un flujo continuo hacia abajo de aire libre de bacterias. Tanto la humedad (entre el 88 y el 92 %) como la temperatura (alrededor de los 31C) se controlan también. Puede administrarse tratamiento y monitoreo del paciente desde fuera de los cubículos. Ello permite mantener las necesidades de ambiente ideales del paciente, permitiendo al mismo tiempo un medio ambiente apropiado para el equipo médico.
Está ampliamente aceptado el valor de los antibacterianos
tópicos en el manejo de la infección de las quemaduras. Los
tres compuestos utilizados mayoritariamente incluyen el nitrato
de plata, la sulfadiazina de plata y el acetato de mafenida.
Tienen diferencias relevantes en cuanto a su espectro de acción
(Cuadro No. 9).
Cuadro No. 9. Espectro Antimicrobiano de los Antibacterianos Tópicos.
AGENTES |
Acetato de Mafenida |
Nitrato de Plata |
Sulfadiazina de Plata |
|
+ + |
+ + |
+ + + |
|
+ + + |
+ + + |
+ + |
|
- |
+ + |
+ + + |
El nitrato de plata no se usa en perineo y en cara por dificultades en su aplicación. Se usa en solución al 0.5 %, concentraciones menores no tienen efecto bactericida y las mayores pueden dañar piel indemne. Deben aplicarse recambios de la solución cada dos horas para mantener concentraciones efectivas en la zona de la quemadura. Tanto el acetato de mafenida como la sulfadiazina de plata deben aplicarse dos veces al día y con el cuidado de remover previamente los remanentes de la crema. El acetato de mafenida puede provocar acidosis metabólica por su efecto inhibidor sobre la anhidrasa carbónica. Ambos pueden producir reacciones alérgicas y hemólisis, sobre todo en pacientes con déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. Cualquiera de los tres antibacterianos tópicos puede causar metahemoglobinemia cuando son reducidos por E. coli ó Klebsiella.
El temor de la infección de la quemadura conduce muchas veces al empleo rutinario de antibióticos sistémicos "profilácticos" de manera rutinaria en muchos centros. Sin embargo, se ha demostrado que tal práctica en verdad no conduce a una disminución de la frecuencia de infección, al contrario, lo que pueden ocasionar es que ésta se produzca a expensas de gérmenes hospitalarios resistentes, haciendo mucho más difícil su tratamiento y complicando la evolución de los pacientes.
Existen dos circunstancias generales en las cuales sí está indicado el uso de antimicrobianos sistémicos: cuando existe evidencia de infección invasiva y para prevenir infecciones en períodos específicos que se acompañan de resistencia disminuida del huésped. Ejemplos del primer caso incluyen bacteriemia, sepsis clínica manifiesta ó alta sospecha de la misma, y cuando los cultivos de vigilancia demuestran profundización del estadio infeccioso de la quemadura. Está aceptado el uso profiláctico de antibacterianos sistémicos inmediatamente después de la injuria térmica para prevenir infección estreptocócica, en cuyo caso se emplea penicilina oral ó parenteral por 3 días. Otra situación similar es como profilaxis cuando se va a someter al paciente a cura y escisión quirúrgica cuidadosa.
En cualquier caso, deben elegirse los antibióticos más específicos posibles para los posibles agentes causales. La revisión de los cultivos de vigilancia proporciona datos invalorables para definir los antimicrobianos, ya que cada centro en particular tiene un espectro diferente de agentes bacterianos causante de la infección. Además como la farmacocinética de los antibióticos se altera completamente en el pacientes con severa injuria térmica, se aconseja emplear dosis máximas de los mismos, idealmente, la dosis apropiada se determinará mediante el monitoreo de las concentraciones séricas. En cualquier caso, una vez que se ha decidido emplear antibacterianos sistémicos debe reevaluarse su uso con el fin de mantenerlos el menor período de tiempo efectivo posible (usualmente < 1 semana). Estos principios deben ser protocolizados y seguidos por todo el personal de salud que atiende en la unidad.
En algunos centros de quemados, sobre todo en caso de infección documentada por Pseudomona, se recomienda la infusión subescara por clisis de soluciones de antimicrobianos a iniciarse unas 12 horas antes de la cirugía. Por ejemplo, la mitad de la dosis total de una penicilina de espectro ampliado (como piperacilina ó ticarcilina) se diluyen en un litro de salino, y se infunde mediante el empleo de una aguja descartable de punción lumbar ó bránula.
El soporte nutricional precoz es fundamental tanto en la prevención cómo en el manejo de la infección en pacientes con quemaduras. En lo posible la vía enteral es la mejor, tanto en efectividad como económica y técnicamente. Además, el soporte enteral precoz, cuando no está médicamente contraindicado, previene adecuadamente el fenómeno de translocación bacteriana (véase más arriba). Los ideal es iniciarla no más tarde del primer día de la injuria y especial atención nutricional se reserva para quemaduras que involucran > 20 % de la superfície corporal, pacientes con malnutrición previa, sepsis u otras injurias asociadas, y pacientes admitidos tardíamente a la Unidad y con > 10 % de pérdida de su peso premórbido.
La profilaxis antitetánica es de uso rutinario en
pacientes con quemaduras. En caso de dudas acerca de la historia
de vacunación es siempre mejor pecar por exceso; no puede
justificarse el desarrollo de tétanos en un paciente con injuria
térmica. No hay que olvidar que el toxoide (0.5 ml) y la
antitoxina (250 UI) deben aplicarse IM en lugares diferentes.
En el Cuadro No. 10, se presenta un esquema general del manejo
específico de la infección en quemaduras según Yurt RW &
Shires GT (1990).
Cuadro No. 10. Profilaxis y Tratamiento de las Quemaduras Infectadas.
DIAGNOSTICO |
ATB TOPICO |
CLISIS |
ATB SISTÉMICO |
CIRUGÍA |
| Quemadura limpia | SD/NP |
No |
No |
Escisión/Debridamiento |
| Colonizac.superficial | SD/NP |
No |
No |
Escisión/Debridamiento |
| Invasión Gram (-) | AM |
Sí |
No |
Escisión hasta la fascia |
Invasión Gram (+):
|
SD SD |
No Sí |
Sí No |
Destechamiento Escisión hasta la fascia |
Hongos :
|
AM/N AM/N |
No No |
No Sí |
Escisión Escisión hasta fascia ó > |
SD: sulfadiazina de plata ;
NP : nitrato de plata ; AM : acetato de
mafenida ; N : nistatina ; ATB :
antibacteriano.
Aparte de la infección del lugar de la quemadura, existen
otras infecciones importantes que se presentan en pacientes con
injuria térmica. Por ejemplo, en el Cuadro No. 11 se presenta la
serie de 102 muertes asociadas a infección en 166 quemaduras
fatales del US Army Burn Center 1983 - 1987 (Pruitt BA, McManus
AT & Kim SH, 1992).
Cuadro No. 11. Causas Infecciosas en 102 Quemaduras Fatales.
(US Army Burn Center 1983 - 1987).
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Como se aprecia, la neumonía fué la infección
responsable del 80 % de muertes en estos pacientes. La neumonía
que se observa en estos pacientes es de dos tipos: la
intrahospitalaria debida a aspiración mínima ó masiva,
asociada generalmente a ventilación mecánica; y la asociada a
siembra hematógena a partir de un foco infeccioso distante
dependiente usualmente de la zona de la quemadura. Los agentes
bacterianos envueltos incluyen bacilos gram negativos y
estafilococo dorado, y la mortalidad de ambas es elevada. Otras
infecciones graves que se presentan incluyen la
tromboflebitis supurada, endocarditis infecciosa aguda,
bacteriemia nosocomial primaria, infección del tracto urinario
intrahospitalario, y la asociada a catéteres intravasculares.
Como la mayoría dependen de gérmenes intrahospitalarios
resistentes también son de difícil manejo y se acompañan de
alta mortalidad. Por lo tanto, lo mejor es prevenirlas y estar
alertas de su presentación, puesto que un diagnóstico tardío
ensombrece aún más su pronóstico. La discusión particular de
cada una de ellas está fuera del propósito de este trabajo.
La infección constituye la causa principal de mortalidad en
pacientes con quemaduras severas. El deterioro de las defensas
específicas e inespecíficas del huésped es el determinante
fundamental de su presentación más que la virulencia de los
agentes microbianos. La mayor parte de infecciones del lugar de
la quemadura se producen por invasión local en profundidad, una
minoría adicional proviene de siembra hematógena a partir de
uno foco infeccioso distante. Existen claros principios de manejo
de estas infecciones que pueden disminuir su presentación y su
mortalidad. Los cultivos rutinarios cuantificados de biopsias y
el examen histológico brindan información valiosa en la
identificación de infección invasora y de los agentes
microbianos particulares. No existe una manera simple de hacer el
diagnóstico de infección verdadera en contraparte a
colonización simple, por lo que deben analizarse los datos
clínicos y laboratoriales al lado del paciente. No debe abusarse
del uso de antibióticos sistémicos, los cuales no están
extentos de efectos deletéreos primarios y secundarios. Cuando
se decide usarlos deberá favorecerse el agente más específico
posible, emplear la dosis máxima y el menor tiempo posible de
administración. Cada Unidad debería tener un protocolo de
diagnóstico y manejo seguido por todos el personal de salud
involucrado que debe ser revisado y actualizado de tiempo en
tiempo. La infección de la quemadura no es, sin embargo, la
infección más grave en pacientes con quemaduras, por lo que el
clínico debe estar atento a la posible presentación de otros
focos infecciosos importantes.
Mario Cornejo Giraldo.
Enfermedades Infecciosas. Contacte con nosotros si tiene alguna inquietud.e-mail: mcornejg@ucsm.edu.pe
1997, febrero 10.