Mario P. Cornejo Giraldo
Médico Infectólogo
Hospital Nacional del Sur de Arequipa (HNSA) - Instituto Peruano de Seguridad Social
Universidad Católica de Santa Maria
Setiembre, 1996
Clasificación de los Antibióticos.
Mecanismo de Acción de los
Antimicrobianos.
La Interrelación Huéped, Antibiótico y
Microorganismo.
Toxicidad y RAMs de los Antimicrobianos.
Antibióticos en Falla Renal ó
Hepática.
La Elección del Antimicrobiano.
Control del Tratamiento Antibiótico.
Cuando uno revisa la literatura, es impresionante la magnitud a la cual se ha expandido el arsenal de antibióticos en los últimos años. Desde que el término antibiótico (ATB) fuera propuesto hace más de 50 años por Waksman, descubridor de la estreptomicina, basado en el concepto de "antibiosis" de Vuillemin (1889) para describir cómo sustancias producidas por algunos seres vivos tenían efectos deletéreos sobre otros organismos; ahora contamos con más de 15 derivados de la penicilina, y más de 15 derivados de las cefalosporinas para escoger. Como contraparte, el espectro de microorganismos ha ido no sólo ampliándose, si no que también, han ido variando sus patrones de resistencia.
El resultado global es que los ATBs constituyen actualmente los agentes terapéuticos más empleados en todo el ámbito de la medicina, por ejemplo, se estima que un 25 - 60 % de pacientes hospitalizados reciben uno o más ATBs. La presión de la industria farmacéutica, la manera como los médicos reciben información sobre nuevas drogas, la enseñanza sobre su uso en la Universidad, la confianza mucha veces ciega de que la última droga y la más cara es la mejor, y la falta de interés por los médicos en los costos de salud; han condicionado que el mal uso de antibióticos se constituya en un problema real e importante. Como resultado, se estima que alrededor del 50 % de pacientes hospitalizados reciben tratamiento ATB inapropiado (i.e. no requieren ATB, no reciben la droga más efectiva y barata, ó el ATB se usa un tiempo mayor al indicado). Las implicancias económicas para los sistemas de salud son impresionantes: $ 18 mil millones de dolares en 1990 en EUA.
La siguiente revisión tiene por finalidad
presentar un esquema general respecto a la selección de
antibacterianos, y demostrar que, para la mayoría de estas de
infecciones, muchos agentes "antiguos" siguen siendo de
elección, y siguen teniendo ventaja sobre algunos agentes más
recientes y más caros.
Existen muchas clasificaciones de ATBs, sin
embargo, probablemente la de mayor utilidad en la práctica
diaria es la diferenciación entre ATBs bactericidas y
bacterioestáticos (Cuadro No. 1).
Cuadro No. 1. Antibióticos Bactericidas y Bacterioestáticos.
BACTERICIDAS |
BACTERIOESTATICOS |
| Penicilinas | Tetraciclinas |
| Cefalosporinas | Eritromicinas |
| Vancomicina | Cloramfenicoles |
| Aminoglucósidos | Sulfonamidas |
| Fluoroquinolonas | Lincosaminas |
| Aztreonam | Trimetoprim |
| Imepenem | |
| Metronidazol |
En general, los ATBs bacterioestáticos son
agentes de amplio espectro, así como los ATBs bactericidas
suelen ser de espectro reducido. Algunas particularidades a tener
en cuenta incluyen: algunas cepas de Listeria monocytogenes
y de Streptococcus faecalis pueden mostrar tolerancia al
imepenem; como se sabe, la asociación sulfametoxazol-trimetoprim
(cotrimoxazol) es bactericida; además algunos ATBs
bacterioestáticos a grandes dosis se comportan como
bactericidas; y se ha demostrado que cloramfenicol es bactericida
cuando se emplea contra Streptococcus pneumoniae
(neumococo), Haemophillus influenzae y Neisseria
meningitidis (Rahal & Simberkoff, 1979). Más adelante se
hablará de las variables a tomar en consideración en la
elección de un ATB bactericida vs. un bacterioestático.
Existen diversos maneras mediante las cuales
los agentes antimicrobianos combaten a los agentes infecciosos
(Cuadro No. 2). El conocimiento general de del mecanismo de
acción no solo es útil biológicamente, si no que es
imprescindible para entender los mecanismos de resistencia
respectivos.
Cuadro No. 2. Mecanismo de Acción de los Antibióticos.
MECANISMO DE ACCION DE LOS ANTIBIOTICOS |
PARED CELULAR: Penicilinas Cefalosporinas Vancomicina |
SINTESIS PROTEICA: Aminoglucósidos (30S) Tetraciclinas (30S) Cloramfenicol (50S) Eritromicina (50S) Lincomicinas (50S) |
SINTESIS DEL ADN: Acido nalidíxico Acido oxolínico Fluoroquinolonas Griseofulvina |
SINTESIS DEL ARN: Rifamicinas Etambutol |
METABOLISMO DEL ACIDO FOLICO: Sulfonamidas Trimetoprim Pirimetamina |
DETERGENTES DE SUPERFICIE: Polimixina Anfotericina-B |
ENZIMAS CELULARES: Nitrofurantoína Metronidazol Azoles |
Cuando se indica algun antimicrobiano es útil recordar el Triángulo de Davis (Cuadro No. 3), que ejemplifica esquemáticamente las interrelaciones que ocurren entre el huésped, el microbio y el ATB empleado.
Así el agente puede ocasionar enfermedad
clínica al huésped (infección), e inversamente las
defensas del huésped tienden a evitar el desarrollo de las misma
(inmunidad), lo último ocurre felizmente, con mayor
frecuencia. El antibiótico escogido atacará efectívamente (inmunidad)
al agente infeccioso cuando éste es sensible, desgraciadamente,
se ha demostrado que cuando las condiciones son favorables y el
tiempo lo permite, prácticamente cualquier bacteria
desarrollará resistencia a un determinado ATB. Además,
los antimicrobianos puede producir en el huésped efectos
deletéreos (toxicidad) que incluso puede conducir a la
necesidad de tener que suspender un ATB; por su parte el huésped
actúa sobre el ATB conduciendo a cambios farmacológicos
que pueden modificar la real disponibilidad del antimicrobiano
empleado. Finalmente, se ha demostrado, usualmente in vitro,
que algunos ATBs tienen la capacidad adicional de modificar la
respuesta inmune del huésped; evento que se presenta
generalmente como positivo pero cuya importancia clínica en el
paciente infectado no ha sido demostrado de manera concluyente.
Desgraciadamente no existe aún el antibiótico
ideal que no presente efectos colaterales ó tóxicos (reacciones
adversas medicamentosas: RAMs) asociados a su uso. Estos
deben tenerse siempre en mente al momento de indicar un ATB,
puesto que la falta del reconocimiento oportuno de la toxicidad
puede ocasionar daños irreversibles en diversas funciones
orgánicas. Los Cuadros No. 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10 indican las
principales toxicidades asociadas al uso de los diferentes grupos
de ATBs.
Cuadro No. 4. Antibióticos y RAMs Alérgicos.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Beta-lactámicos | + + + |
| Estreptomicina | + + |
| Tetraciclinas | + + |
| Sulfas-Trimetoprim | + + |
| Fluoroquinolonas | + |
| Macrólidos | + |
Las reacciones alérgicas pueden
presentarse de diversas maneras y gravedad, desde la simple
fiebre por antibióticos al sindrome de Steven-Johnson. Cualquier
mecanismo inmunológico puede estar involucrado (tipos I a IV de
Gell y Coombs), sin embargo, en la mayoría de reacciones no se
conoce exactamente la inmunopatología asociada. La piedra
fundamental en el manejo de este tipo de RAM consiste en
la suspensión del agente ofensor.
Cuadro No. 5. Antibióticos y Nefrotoxicidad.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Aminoglucósidos | + + + |
| Polimixinas | + + + |
| Tetraciclinas | + + + |
| Cefaloridina | + + |
| Sulfonamidas | + |
La nefrotoxicidad causada por los
aminoglucósidos es común, como el daño es tubular, el volúmen
urinario es un pobre y tardío indicador de la misma. Reconocida
tempranamente es reversible. Si uno efectúa pruebas tubulares
sensibles prácticamente todos los pacientes que han recibido 7
días ó más de un aminoglucósido mostrarán algún grado de
deterioro renal. Por lo tanto, sobre todo en pacientes en riesgo
(ancianos, enfermedad renal coexistente, diabéticos, etc.),
está indicado el monitoreo cercano (creatinina, concentración
urinaria).
Cuadro No. 6. Antibióticos y Neurotoxicidad.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Aminoglucósidos | + + + |
| Nitrofurantoína | + + |
| Ciprofloxacino | + |
| Imepenem | + |
| Etambutol | + |
En pacientes críticos (v.gr. en ventilación
mecánica) a veces la razón de no poder retirarlos de máquina
consiste en que se están usando aminoglucósidos que ocasionan
bloqueo de la placa neuromuscular y debilidad consiguiente de los
músculos respiratorios. Ciprofloxacino causa irritabilidad e
incluso convulsiones, sobre todo cuando se administra
concomitantemente teofilina ó algunos antihistamínicos. La
frecuencia de convulsiones por imepenem es la razón por la cual
se desaconseja su uso en meningoencefalitis.
Cuadro No. 7. Antibióticos y Hematotoxicidad.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Cloramfenicol | + + + |
| Trimetoprim | + + |
| Pirimetamina | + + |
| Sulfonamidas | + + |
La frecuencia de anemia aplásica por
cloramfenicol varía de 1/15,000 a 1/50,000 cursos, es de
presentación tardía (i.e. meses después de discontinuar la
droga), y se caracteriza por ser de peor pronóstico mientras
pase mayor tiempo luego de su administración. Es más común la
depresión medular reversible que se presenta durante el
tratamiento.
Cuadro No. 8. Antibióticos y Hepatotoxicidad.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Eritromicina (estolato) | + + |
| Rifampicina | + + |
| Isoniazida | + + |
| Tetraciclinas | + + |
Cualquiera de las drogas mencionadas en el
Cuadro No. 8 pueden ocasionar hepatitis medicamentosa
severa e insuficiencia hepática.
Cuadro No. 9. Antibióticos y Alteraciones Digestivas.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Lincosaminas | + + |
| Ampicilina | + |
| Cefalosporinas | + |
| Fluoroquinolonas | + |
| Metronidazol | + |
La diarrea asociada a antibióticos es
un fenómeno común, la mayor parte de las veces se trata de un
fenómeno autolimitado al suspender la droga. La conocida
enterocolitis pseudomembranosa causada por una toxina de Clostridium
difficile requiere de cuatro condiciones para su
presentación: alteración de la flora intestinal por un
antibiótico (Cuadro No. 9), usualmente paciente > 50 años de
edad, presencia de C. difficile, y capacidad del mismo de
producir la toxina. La gravedad de estos cuadros es una razón
mayor para implementar políticas de uso de antibióticos
apropiadas, además se recomienda en los posible restringir el
uso de agentes antianaeróbicos y usarlos el menor tiempo
posible.
Cuadro No. 10. Antibióticos y Ototoxicidad Coclear.
ANTIBIOTICO |
IMPORTANCIA |
| Neomicina | + + + |
| Kanamicina | + + |
| Gentamicina | + + |
| Estreptomicina | + |
En el cuadro No. 10 se presentan los ATBs
asociados a ototoxicidad coclear, los mismos agentes
pueden causar daño vestibular, pero en orden inverso de
frecuencia. A diferencia de la toxicidad renal producida por
aminoglucósidos, la ototoxicidad suele ser irreversible.
La presencia de daño hepático y renal obliga
a considerar ATBs que no tengan la posibilidad de exacerbar tal
disfunción. Lo ideal es no usar drogas que por su metabolismo ó
toxicidad inherente condicionen efectos deletéreos en estos
órganos. No existe un manera de calcular el porcentaje de
disminución de la dosis de un ATB hepatotóxico en un
paciente con insuficiencia hepática, salvo el monitoreo
constante de las concentraciones séricas del antimicrobiano. Por
lo tanto, se recomienda que cuando exista ictericia > 2 mg %
ó TP alargado las dosis del ATB deben reducirse a la mitad
(Cuadro No. 11).
Cuadro No. 11. Ajuste de Antibióticos en Insuficiencia Hepática.
NO AUN CON INSUFICIENCIA SEVERA |
SI AUN CON INSUFICIENCIA MODERADA |
| Aminoglucósidos | Cloramfenicol |
| Aztreonam | Isoniazida |
| Cefalosporinas | Rifampicina |
| Fluoroquinolonas | Cefotaxima |
| Acido clavulánico | Ceftriaxone |
| Etambutol | Cefalotina |
| Imepenem | Clindamicina |
| Penicilinas (menos las A) | Doxiciclina |
| Sulbactam | Eritromicina |
| Metronidazol | |
| Penicilinas A | |
| Sulfonamidas | |
| Tetraciclinas |
En caso de falla renal previa, una
manera sencilla consiste en calcular la depuración de creatinina
mediante la fórmula conocida (Dep Creatinina = (140 - edad) x
peso / 72 x Cret sérica; y por 0.85 en mujeres) y dar el
porcentaje correspondiente de la dosis de los aminoglucósidos
(v.gr. dep creat de 30 ml/min = 30 % de dosis del
aminoglucósido). Nuevamente, lo ideal es no usar agentes
nefrotóxicos, ó en todo caso monitorear concentraciones
séricas de ATBs. En el Cuadro No. 12 se especifican los ATBs que
es necesario controlar de esta manera.
Cuadro No. 12. Ajuste de Antibióticos en Insufiencia Renal.
NO AUN CON T.F.G. < 10 ml/min |
SI AUN CON T.F.G. < 60 ml/min |
| Cefoperazona | Aminoglucósidos |
| Cloramfenicol | Algunas cefalosporinas |
| Clindamicina | Metenamina |
| Doxiciclina | Acido nalidíxico |
| Eritromicinas | Nitrofurantoína |
| Penicilinas M | Algunas penicilinas |
| Metronidazol | Vancomicina |
| Pirimetamina | |
| Rifampicina | |
| Sulfasalazina |
En el Cuadro No. 13 se especifica el acuerdo
general respecto a los ATBs que no presentan problema al usarse
en mujeres embarazadas, y los que no deberían emplearse
"nunca". Como se aprecia en el mismo Cuadro, la
mayoría de ATBs no están incluidos en ninguna de las dos
categorías, por que los conocimientos actuales no permiten
definir con claridad su verdadera situación. En estos casos,
debe evaluarse el riesgo-beneficio de indicar un ATB e
individualizar la decisión para cada paciente en particular.
Cuadro No. 13. Antibióticos en Mujeres Embarazadas.
NO PROBLEMA CON USO DE: |
NO EMPLEAR "NUNCA": |
| Betalactámicos (menos ticarcilina) | Eritromicina estolato |
| Eritromicina (menos estolato) | Acido nalidíxico |
| Tetraciclinas | |
| Nitrofurantoína | |
| Fluoroquinolonas | |
| Cotrimoxazol |
Reese & Betts (1991) han desarrolado un
cuestionario muy útil cuando el médico se plantea la necesidad
de indicar un ATB (Cuadro No. 14), y será el esquema que
emplearemos en la siguiente discusión.
Cuadro No. 14. Interrogantes a Resolver al Indicar
Terapia Antibiótica10,11.
Principios en la Selección de un Agente Antimicrobiano |
| 1. ¿Los hallazgos clínicos indican la necesidad de usar un antibiótico? |
| 2. ¿Se han obtenido, examinado y cultivado muestras clínicas aecuadas? |
| 3. ¿Cuáles son los organismos que con mayor probabilidad están causando la infección? |
| 4. Si existen muchos ATBs disponibles para combatir al probable agente causal, ¿cuál es el mejor? |
| 5. ¿Está indicado emplear algún tipo de combinación de antibióticos? |
| 6. ¿Hay consideraciones específicas del huésped a considerar en la selección del antimicrobiano? |
| 7. ¿Cuál es la mejor ruta de administración? |
| 8. ¿Cuál es la dosis apropiada? |
| 9. ¿El tratamiento iniciado tendrá que modificarse al llegar los resultados de los cultivos? |
| 10. ¿Cuál es la duración óptima del tratamiento y existe la posibilidad de que se desarrolle resistencia durante tratamiento prolongado? |
La respuesta a la primera pregunta, ¿se requiere verdaderamente un ATB?, puede ser fácilmente confirmada cuando existe un claro cuadro clínico de infección bacteriana presente. Sin embargo, en otras condiciones, la respuesta puede no ser tan obvia, como cuando el paciente se presenta con un cuadro general inespecífico, como fiebre sin localización específica, en cuyo caso debe recordarse que enfermedades autoinmunes y neoplásicas pueden ser la causa. Además, puede tratarse de una infección no bacteriana (i.e. viral) en la cual los ATBs no tendrán ningun papel. También debe considerarse el estado clínico del paciente, si no existe foco obvio y la situación es estable, lo mejor es esperar a definir el diagnóstico, ya que en estos casos la instalación de tratamiento ATB no hará si no obscurecer aún más la situación clínica; pero existen situaciones en las cuales el estado clínico del paciente es malo, existe una enfermedad de fondo severa, ó se deteriora rápidamente, en estos casos puede constituir una verdadera urgencia la iniciación de terapia ATB, ejemplos de éstas situaciones incluyen: pacientes sépticos, neutropenia febril, sospecha de endocarditis infecciosa, sospecha de meningitis, celulitis necrotizante, etc. Un ejemplo común de esta situación es el anciano que súbitamente desarrolla compromiso del sensorio sin fiebre, sin foco infeccioso evidente y sin leucocitosis; y que sin embargo está desarrollando una bacteriemia galopante que requiere cobertura ATB apropiada.
Nunca se insistirá demasiado en tomar las muestras y cultivos adecuados antes de iniciar terapia ATB. Una vez iniciado el antimicrobiano los resultados de gram , los cultivos y otros exámenes no serán confiables por la esterilización parcial de las muestras y la alteración en la flora bacteriana de la muestra.
Para definir los probables organismos causales (tercera pregunta), puede seguirse el esquema definido en los Cuadros No. 15 al 20. Los cinco pasos principales para contestar estas interrogantes se presentan en el Cuadro No. 15.
La sectorización de la infección
permite estrechar las alternativas terapéuticas, ya que
usualmente no son más que algunos agentes los responsables de la
gram mayoría de infecciones sectorizadas de la manera descrita.
Cuadro No. 15. Definiendo el mejor Antibiótico.
Definiendo Antimicrobianos |
| SECTORIZAR LA INFECCION. |
| AGRUPAR ANTIBIOTICOS. |
| ORDENAR INTERROGANTES. |
| MENTALIZAR ESQUEMA. |
| EVALUAR COSTOS |
Así, la primera parte de tal acercamiento
consiste en definir si se trata de un gérmen de adquisición
comunitaria (extrahospitalaria: EH) en contraposición a
la adquisición intrahospitalaria (IH) (Cuadro No. 16).
Esto es importante por que el espectro de agentes causantes de
las infecciones EH vs. IH son generalmente diferentes, tanto en
frecuencia (v.gr. neumococo en neumonia EH y bacilos gram
negativos en la neumonia IH), como en patrones de resistencia
(una E. coli EH es sensible en general a gentamicina, una
IH es muy difiícil que lo sea), por lo que la elección del ATB
cambiará radicalmente.
Cuadro No. 16. Sectorizando la Infección (1).
PROCEDENCIA |
MICROORGANISMO |
| Comunidad | Hipótesis clínica |
| Hospitalizado | Gram |
| Tratamiento intensivo ineludible | Cultivo-aislamiento |
| Patrón de sensibilidad |
Siempre que se indica tratamiento
antimicrobiano debe existir además una presunción clínica
del agente involucrado, esta presunción se basa en conocimientos
epidemiológicos, en la localización de la infección
(Cuadro No. 17), y en los resultados de la tinción de Gram,
cultivo y patrones de sensibilidad conocidos.
Cuadro No. 17. Sectorizando la Infección (2).
LOCALIZANDO LA INFECCION |
| CEREBRO-MENINGEA |
| RESPIRATORIA ALTA |
| BRONCOPULMONAR |
| HEPATOBILIAR |
| URINARIA |
| ABDOMINOPELVIANA |
| OSTEOARTICULAR |
| TEJIDOS BLANDOS |
| ENDOCARDITIS |
Es necesario en la práctica clínica, conocer por tanto, los gérmenes más frecuentes de acuerdo a la localización de la infeción (Cuadro No. 17), esta información se encuentra disponible fácilmente en textos y revisiones por lo cual no no se incluyen aquí por razones de espacio. Por ejemplo, puede recordarse como causas principales: a E. coli en la infección del tracto urinario, a neumococo en la menigitis del adulto, etc.
Mediante este acercamiento, a estas alturas
estaremos en condiciones de responder adecuadamente las dudas
siguientes: ¿se trata de un cuadro infeccioso bacteriano ó
viral?, ¿la probable bacteria, es un bacilo ó un coco?,
¿es gram (+) ó gram (-)?, ¿es un gérmen aerobio ó
anaerobio?, y ¿la procedencia es EH ó IH?
Cuadro No. 18. La Sensibilidad del Microorganismo.
CONSTANTE |
VARIABLE |
| Estreptococo | Estafilococo |
| Neumococo | E. coli |
| Meningococo | Klebsiella |
| Gonococo | Proteus |
| Anaerobios gram (+/-) | Pseudomona |
| Haemophilus | Enterobacter |
| Listeria | |
| Salmonella typhi | |
| Brucella | |
| Treponema |
En este punto, cuando el espectro de bacterias
causales se ha estrechado de la manera planteada arriba, antes de
decidir qué ATB particular emplear, es necesario estimar la
probabilidad de resistencia del gérmen involucrado. En
este sentido, existen agentes bacterianos en los cuales la
sensibilidad antibiótica es usualmente predecible, en cambio, en
caso de otros microorganismos, será necesario conocer los
patrones de resistencia comunes en el ámbito en donde se
presenta la infección (Cuadro No. 18). Por ejemplo,
estreptococo, neumococo, meningococo, gonococo, anaerobios gram
positivos y treponema serán sensibles a Penicilina; así como S.
typhi será sensible a cloramfenicol ó quinolonas y brucella
a doxiciclina y rifampicina. Por el contrario habrá que asumir
resistencia a penicilina de los estafilococos EH y considerar
resistencia a beta-lactámicos (meticilo-resistencia) en los
estafilococos hospitalarios;
Cuadro No. 19. Agrupando ATBs por su Espectro de Acción.
| PENICILINA G: Estreptococo Neumococo Corinebacterias Clostridium |
Peptococos Actinomicetos Neisserias Treponema |
| PENICILINAS A: Haemophilus Shiguelosis |
H. pylori S. typhi |
| PENICILINAS M: Estafilococo |
Estreptococo |
| CEFALOSPORINAS 1°: Estafilococo Estreptococo |
E. coli |
| CEFALOSPORINAS 2°: Haemophilus Neumococo |
Enterobacterias |
| CEFALOSPORINAS 3°: Enterobacterias Haemophilus |
Neumococo |
| AMINOGLUCOSIDOS: Enterobacterias |
Pseudomonas |
| TETRACICLINAS: Micoplasma Clamidia Brucella Rickettsias Meningococo |
Antrax Clostridium Actinomicetos Legionella |
| ERITROMICINAS: Micoplasma Clamidia Legionella |
Estafilococo Estreptococo Haemophilus |
| CLORAMFENICOL: S. typhi Bacteroides |
Haemophilus Neumococo |
| COTRIMOXAZOL: Salmonella Shiguella Enterobacterias |
Haemophilus Estreptococo |
| QUINOLONAS: Enterobacterias Pseudomona |
Salmonella Estafilococo |
| LINCOSAMINAS: Anaerobios gram +/- Estafilococo |
Estreptococo |
consideraciones similares se asumirán para
bacilos gram negativos a ATBs como cotrimoxazol, ampicilina y
gentamicina. Son estos los datos que uno debe buscar y conseguir
en el ámbito en el cual desarrollamos nuestra actividad médica,
pues tienen importancia capital al momento de elegir un
antimicrobiano.
Cuadro No. 20. Elección del Antibiótico por Gérmenes Específicos.
| AGENTE MICROBIANO | ANTIMICROBIANOS |
| ESTAFILOCOCO: Penicilinas M Cefalosporinas de 1 generación Lincomicinas Vancomicina Cotrimoxazol |
Rifampicina Eritromicina Amoxicilina-ácido clavulánico Imepenem Aminoglucósidos |
| PSEUDOMONA: Acilureido-penicilinas Ceftazidime Amikacina |
Ciprofloxacino Imepenem Aztreonam |
| BACTEROIDES: Metronidazol Clindamicina |
Cloramfenicol Cefoxitina |
| ENTEROBACTERIAS: Penicilinas A Aminoglucósidos Cefalosporinas de 3 generación |
Quinolonas Cotrimoxazol Nitrofurantoína |
| ESTREPTOCOCO: Penicilina G Cefalosporinas de 1 generación Clindamicina Eritromicina |
Vancomicina Cloramfenicol Aminoglucósidos Penicilinas A |
| HAEMOPHILUS: Penicilina A Cefuroxime Cloramfenicol Cefalosporinas de 3 generación Quinolonas |
Amoxicilina-ácido clavulánico Cotrimoxazol Eritromicina Tetraciclina |
| B. CATAHRRALIS: Cotrimoxazol Amoxicilina-ácido clavulánico Eritromicina |
Tetraciclinas Cefalosporinas 2/3 generación Quinolonas |
| ENTEROCOCO: Ampicilina Aminoglucósidos Vancomicina |
Quinolonas Imepenem |
Existen dos maneras de agrupar ATBs, la primera (Cuadro No. 19) es conocer el espectro antibacteriano principal de cada grupo de agentes, la segunda consiste en conocer los antibióticos de elección para cada agente bacteriano particular (Cuadro No. 20). Con estos datos, ha llegado el momento de ordenar las interrogantes planteadas, revisar el esquema planteado y evaluar los costos de las elecciones posibles.
Existen situaciones clínicas en las cuales
está indicado el emplear combinación de ATBs (Cuadro No.
21). Por ejemplo se obtiene sinergismo con penicilina G +
aminoglucósidos para Strep. viridans en endocarditis
infecciosa ó con ampicilina + gentamicina contra enterococo.
Otra indicación la constituye la existencia de una infección polimicrobiana
como en sepsis abdominal secundaria a apendicitis perforada +
peritonitis (bacilos gram negativos y anaerobios), ó neumonia
aspirativa intrahospitalaria (anaerobios + bacilos gram
negativos). Cuando la infección es desconocida y se
plantean clínicamente varias microorganismos posibles y la
gravedad de la infección es evidente, no debería dudarse en
combinar ATBs. El tratamiento anti-tuberculoso es un ejemplo de
combinación para prevenir el desarrollo de resistencia.
Además el uso de dos antimicrobianos puede permitir la
disminución de dosis de un ATB potencialmente tóxico ó
con escaso márgen de seguridad (v.gr. anfotericina-B +
5-fluorocitosina en meningitis criptocococócica).
Cuadro No. 21. Combinación de Antibióticos.
OBJETIVOS |
PROBLEMAS |
| Sinergismo | Superinfección |
| Infección múltiple | Reacciones adversas |
| Infección desconocida | Antagonismo |
| Prevenir resistencia | Falsa seguridad |
| Disminuir toxicidad | Aumento de los costos |
Desgraciadamente el empleo de combinación de
ATBs no está extento de problemas: la posibilidad de superinfecciones
(desarrollo de una nueva infección, usualmente por un
microorganismo resistente a las drogas iniciales, ó por un
hongo); como es de esperarse, la frecuencia de reacciones
adversas medicamentosas (RAMs) se multiplican; además, la
combinación en lugar de presentar sinergismo puede antagonizarse
(una regla útil generalmente es que dos ATBs bactericidas
usualmente se sinergizan, dos bacterioestáticos usualmente se
antagonizan, y la combinación de un agente bactericida +
bacterioestático es impredecible; v.gr. se ha demostrado que la
asociación de cefoxitina, cefamandol ó impenem con otra
cefalosporina ó penicilina de espectro ampliado se antagonizan.
Otro problema común y que puede tener severas repercusiones es
el sentimiento de falsa seguridad al usar combinaciones de
ATBs, i.e. todo va ir bien por que el paciente está
"cubierto con todo", lo que suele conducir a no
buscando la causa infecciosa con el retraso y consecuencias
subsiguientes. Como es obvio, el costo del empleo de
combinación de ATBs se duplica.
Cuadro No. 22. Alimentos y Absorción de los Antibióticos.
ABSORCION NO AFECTADA |
AFECTA LA ABSORCION |
| Cefalosporinas | Penicilina V |
| Acido clavulánico | Amoxicilina |
| Ampicilina | Macrólidos |
| Doxiciclina | Tetraciclina |
| Clindamicina | Rifampicina |
| Cloramfenicol | |
| Sulfonamidas | |
| Trimetoprim | |
| Nitrofurantoína |
Al tener en cuenta si consideraciones especiales del huésped ameritan modificación en la indicación ó dosis del antimicrobiano elegido, debe recordarse revisar la función hepática (Cuadro No. 11), la función renal (Cuadro No. 12) y la presencia de gestación (Cuadro No. 13). Además, pacientes que reciben terapia con corticosteroides, quimioterapia ó radiación, especialmente si están neutropénicos, tienen mayor riesgo de dearrollar infecciones graves, y merecen consideraciones especiales como el uso de ATBs bactericidas.
En infecciones severas, si existe hipotensión
ó diátesis hemorrágica la vía endovenosa es mandatoria
para asegurar concentraciones séricas adecuadas. Con el mismo
objeto se recomienda, por lo menos inicialmente, tratamiento
endovenoso en endocarditis y neumonías por gérmenes gram
negativos.
Cuadro No. 23. Duración del Tratamiento Antibiótico para
Infecciones Comunes.
INFECCIÓN |
DURACION TERAPIA (días) |
| Meningitis meningocócica | 7 - 10 |
| Meningitis neumocócica | 10 - 14 |
| Meningitis por H. influenzae tipo b | 10 - 14 |
| Faringitis por Estreptococos del grupo A | 10 |
| Otitis media | 7 - 10 |
| Sinusitis bacteriana | 10 - 14 |
| Neumonia neumocócica | ? (4 - 7) |
| Neumonias gram negativas | ? 21 |
| Neumonia por micoplasma | 14 |
| Neumonia por legionella | 21 |
| Endocarditis (no en prótesis): - Streptococcus viridans - Staphylococcus |
28 28 - 42 |
| Peritonitis | 10 - 14 |
| Artritis séptica (no gonocócica) | 14 - 21 |
| Osteomielitis | 28 |
Algunas drogas como cefazolina, ceftriaxone, penicilina clemizol ó procaínica y aminoglucósidos, pueden darse sin mayores molestias por vía intramuscular al paciente consiguiéndose concentraciones séricas adecuadas. El tratamiento ATB oral puede indicarse para completar un curso de tratamiento endovenoso cuando existe respuesta clínica satisfactoria y 2 - 4 días sin fiebre; muchas infecciones no complicadas se manejan adecuadamente con terapia oral (v.gr. faringitis, infecciones dérmicas, infección del tracto urinario, infección por micoplasma, bronquitis, tifoidea, etc.); y existen situaciones especiales en las que puede emplearse la vía oral desde el inicio en infecciones serias (cotrimoxazol ó fluoroquinolonas). Cuando se indica vía oral debe recordarse la influencia de los alimentos en la absorción del ATB (Cuadro No. 22), el no tomar en cuenta este evento puede ocasionar fracasos "inexplicados" de tratamiento ATB "adecuado". Un punto a considerar es la llamada terapia parenteral antibiótica ambulatoria, que en pacientes seleccionados produce excelentes resultados con el beneficio de evitar hospitalización prolongada.
Es necesario, para reducir los efectos adversos, el riesgo de superinfección y el costo de la terapia asociados al empleo de ATBs, utilizar la menor dosis efectiva posible. Existen tablas con las dosis recomendadas tanto para adultos como para niños, y por motivo de espacio no se incluyen aquí. En pacientes que reciben varios medicamentos además de ATBs, es necesario revisar las posibles interacciones medicamentosas, que pueden conllevar toxicidad adicional e ineficacia del ATB.
Cuando se tienen los resultados de los cultivos y del antibiograma, debe procurar emplearse el ATB con el menor espectro de acción posible. Por ejemplo cuando el estafilococo causante es sensible a penicilina G ésta es la mejor elección respecto a oxacilina, cefalotina e incluso vancomicina; de la misma manera si una Escherichia coli es sensible a ampicilina debería cambiarse por el aminoglucósido inicalmente empleado.
Si los cultivos se han tomado y manejado apropiádamente, los resultados negativos y la persistencia del estado infeccioso debe llevar a plantear diagnósticos infecciosos alternativos (v.gr. tuberculosis, legionella, micoplasma), así como padecimientos no infecciosos (v.gr. vasculitis, infarto pulmonar, neoplasia).
La duración del tratamiento
antibiótico se ha determinado para la mayoría de infecciones
comunes (Cuadro No. 23). En cualquier circunstancia, la duración
de la terapia debe individualizarse de acuerdo al estado clínico
del paciente.
Cuadro No. 24. Control del Tratamiento Antibiótico.
CONTROL DE LA ANTIBIOTICOTERAPIA |
EFICACIA:
|
TOLERANCIA Y SIGNOS TOXICOS:
- lisis microbiana intensa - diarrea asociada a antibióticos |
La revisión de los mecanismos de resistencia
está fuera del alcance de la presente revisión. Lo que se
ha vuelto cada vez más claro es que el empleo de un agente de
amplio espectro más de lo necesario (v.gr. una cefaloporina de 3
generación en vez de una de 1 generación), se asocia a una
probabilidad mayor para el desarrollo de bacterias
multirresistentes, con los riesgos consiguientes (mayor necesidad
de hospitalización, mayor estadía hospitalaria y mayor
mortalidad). Por lo tanto se recomienda fuertemente el uso
juicioso de los nuevos agentes de amplio espectro
como estrategia fundamental para minimizar el desarrollo de
resistencia bacteriana.
Una vez iniciada la terapia antimicrobiana
debemos asegurarnos que la evolución del proceso infeccioso es
favorable (Cuadro No. 24). Son indicaciones de la eficacia del
tratamiento ATB: la caida de la fiebre, la resolución de los
signos locales, el reestablecimiento del estado general y la
esterilización de los cultivos.
Cuadro No. 25. Causas de Fracaso de la Terapia Antibiótica.
| Mala elección del antibiótico. |
| Concentración insuficiente del antibiótico. |
| Se requiere un antibiótico bactericida. |
| Fiebre por antibiótico. |
| Gérmen resistente. |
| Persistencia del foco infeccioso: - tromboflebitis hemocultivo (+) - endocarditis hemocultivo (+) - absceso hemocultivo (-) |
| Superinfección. |
| Patrón de la enfermedad de fondo. |
| Condiciones del huésped. |
Además, el curso debe seguirse observando la tolerancia y toxicidad del tratamiento instalado. Debemos también estar atentos a posibles desequilibrios biológicos inducidos por el ATB empleado, como la reacción de Jarish-Herxheimer en la sífilis tratada con penicilina; y la diarrea asociada al uso de antibióticos.
Finalmente, puede ser que a pesar de la
instalación de un esquema ATB considerado "adecuado",
el estado clínico del paciente se deteriora (Cuadro No.
25). En estas circunstancias puede ocurrir simplemente que la
elección del antimicrobiana sencillamente no era la adecuada, ó
el ATB elegido no tienen actividad en el lugar de infección
(v.gr. aminoglucósidos en empiema). Otra posibilidad es que por
la condición del paciente ó por la gravedad de la infección se
requiere un ATB bactericida. La persistencia de la fiebre puede
indicar RAM alérgico al ATB. Siempre debe tenerse presente
además, la posibilidad de resistencia no esperada al agente
empleado. El foco infeccioso puede persistir en circunstancias en
donde se necesitan otros acercamientos aparte de la cobertura
ATB. Debe asimismo descartarse la presencia de otra infección
(superinfección) diferente al foco inicial. La persistencia de
la fiebre y el cuadro infeccioso puede tambien depender del
patrón de la enfermedad de fondo (v.gr. la fiebre cae en
promedio al 4 - 5 día en tifoidea), y lo único que hace falta
es esperar. Finalmente, aunque usemos el mejor antimicrobiano del
mundo, éste podrá eliminar al 99 % de la carga bacteriana, pero
el 1 % final debe esterilizarlo el huésped ("el cuerpo
es el héroe").
Se ha presentado un esquema general referente a
la selección de los agentes antibióticos en la práctica
clínica. La idea ha sido esbozar un esquema general en el cual
conocimientos adicionales, abundantes en relación a ATBs, puedan
fácilmente ser introducidos y completados por la gente
interesada. Esperamos que los principios fundamentales planteados
puedan asegurar el éxito en el tratamiento de infecciones
bacterianas comunes y evitar el desarrollo creciente de
microorganismos multirresistentes.
Referencias.
Mario Cornejo Giraldo.
Enfermedades Infecciosas. Contacte con nosotros si tiene alguna inquietud.e-mail: mcornejg@ucsm.edu.pe
1997, febrero 10.